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San Gimignano

Un sorprendente pueblo medieval que se ha convertido en una de las atracciones turísticas imprescindibles durante un viaje por la Toscana

El visitante, cuando llega a San Gimignano se encuentra con una muralla que servía a la ciudad para protegerse de las invasiones y garantizaba protección a sus habitantes. Las murallas de la ciudad, así como se pueden ver hoy en día, datan del siglo XIII.

De una anterior más antigua, originaria del 998, son visibles solamente algunos restos. La segunda muralla fué construida en el 1207 y reconstruida en el 1251 y hoy, se pueden apreciar más de 2km de su perímetro. Por este perímetro es posible pasear para admirar las murallas que delimitan el centro histórico de San Gimignano.

A lo largo del recorrido, accesible desde varios puntos, tanto desde el interior como desde el exterior, es posible admirar hermosas vistas de la Valdelsa. En el camino nos encontramos con algunas «torres mediceas» (siglo XV-XVI) y las principales puertas de acceso a la ciudad: Porta San Giovani (lado sur), Porta Quercecchio (lado oeste), Porta San Matteo (lado norte), Porta San Jacopo y Porta delle Fonti (lado este).

El acceso a San Gimignano por eso, se puede realizar desde diferentes puntos de la muralla, a través de un gran número de puertas medievales. De todas ellas, nosotros aconsejamos el acceso por Porta San Giovanni, la más majestuosa y una de las más antiguas de la ciudad. La utilizaban los viandantes que provenían o se dirigían a Siena a través de la reconocida Via Francigena. Fue construida en el 1262 y se coloca internamente hacia el Piazzale dei Martiri di Montemaggio, dónde antiguamente se encontraba el Convento de San Francesco. 

El estilo arquitectónico de la puerta se presenta aún hoy en día elegante y justo al lado se encuentra la pequeña iglesia de la Madonna dei Lumi.

Después de atravesar Porta San Giovanni, si se continúa por Via San Giovanni, una de las calles más importantes del centro histórico de San Gimignano se llega a la Piazza della Cisterna, una de las plazas más bonitas de la ciudad.

Extraordinariamente pintoresca, es una parada obligatoria durante una visita a San Gimignano, está ubicada en la cima de la colina sobre la que se construye la ciudad toscana y toma su nombre del pozo octagonal situado en el centro, construido por voluntad del Podestà Guccio dei Malavolti, cuyo escuda de armas (una escalera) está tallado en la piedra del pozo.

Si la Piazza del Duomo es el centro político y religioso, la Piazza della Cisterna siempre ha sido la plaza «comercial» porque aquí estaban las tiendas y el mercado y los habitantes.

Durante una parada en la plaza, no te puedes perder hacer un helado en la Gelateria Dondoli, conocida y premiada en todo el mundo.

Justo al lado de Piazza della Cisterna se encuentra la Piazza del Duomo. Si el Duomo es el símbolo religioso de San Gimignano, el Palazzo del Popolo es su equivalente cívico. Juntos, a pocos metros el uno del otro, forman el extraordinario conjunto arquitectónico de la Piazza del Duomo.

El Palazzo Comunale está a la izquierda de la plaza, entre la Torre Grossa y la Loggia del Comune. Ésta última albergó a las autoridades gubernamentales durante las ceremonias públicas y fue construida expropiando las casas de la familia Ardinghelli. El edificio alberga ahora el Museo Cívico y la Pinacoteca de San Gimignano que contiene obras maestras de artistas como Coppo di Marcovaldo, Filippino Lippi, Pinturicchio, Benozzo Gozzoli, entre muchos.

 

En la misma plaza se encuentra el Duomo, conocido también como la Collegiata de San Gimignano. En su interior, las paredes de la iglesia están completamente cubiertas con frescos que cuentan las historias del Nuevo y Antiguo Testamento pintadas por ilustres pintores de la escuela sienesa del siglo XIV. En la pared de la derecha es posible admirar un ciclo de frescos del Nuevo Testamento, obra maestra de Lippo y Federico Memmi. En la pared de la izquierda están narradas las Historias del Antiguo Testamento, realizadas en 1367 por Bartolo di Fredi. En la Catedral también es posible admirar una joya del Renacimiento, la Capilla de Santa Fina donde trabajaron juntos tres famosos artistas florentinos: un arquitecto, Giuliano da Maiano, un escultor, Benedetto da Maiano y un pintor, Domenico Ghirlandaio.

 

En el complejo del Duomo se encuentra también el Museo de Arte Sacro de San Gimignano, colocado en el Dormitorio de los Capellanes, en el lado sur de la Piazza Pecori. El museo tiene dos plantas y conserva valiosas pinturas sobre madera y lienzo, esculturas, bajorrelieves, manuscritos iluminados, tejidos y plata que proceden de las iglesias y conventos de la zona y, en particular, de la Colegiata.

Finalmente, en la Plaza del Duomo se encuentra el Palazzo Vecchio del Podestà. En el se levanta la Torre Rognosa, también conocida como Torre del Reloj o Torre del Podestà, una de las más altas y mejor conservadas de San Gimignano.

La plaza también se conoce como piazza della Propositura. En el lado derecho de la plaza, vemos la logia de la Anunciación, también conocida como Baptisterio debido a una pila bautismal hexagonal realizada por Giovanni di Cecco y construida en 1472 por los miembros del Gremio de Lana.

En el lado izquierdo de la plaza se encuentra el Palazzo della Propositura.

 

Flanqueando el lateral del Duomo, se llega a Piazza delle Erbe, otra de las plazas más destacadas de San Gimignano. Su nombre se debe al mercado semanal de productos frescos que se realiza en este lugar, pues erbe significa «hierbas» en italiano.

Alrededor de la plaza hay algunas casas medievales de ladrillo, con elegantes protectores para las ventanas y los balcones llenos de flores. En el lado este, se pueden ver dos torres enormes que se elevan hacia el cielo. Originalmente formaban parte del palacio de los Salvucci, que eran una de las familias más poderosas del pueblo. Actualmente hay un hotel en estas torres, el cual cuenta con una fantástica vista del paisaje medieval del pueblo.

 

Después de una pequeña salida se llega a la Rocca di Montestaffoli, que se dice que albergó un castillo del Astolfo lombardo y luego un convento de dominicos, y que fue construido a instancias de los florentinos en 1353, justo cuando San Gimignano se sometió a Florencia, para repeler cualquier ataque que pudiera provenir de Siena o rebeliones que surgieran dentro de la misma ciudad.

 

La Rocca era una especie de fortaleza que albergaba tropas instruidas por un comandante florentino y tenía una forma pentagonal con un perímetro de unos 280 metros, con torreones en las esquinas y conexiones que la unían a las poderosas murallas de la ciudad, y estaba defendida por un antipuerto protegido por una catarata y un puente levadizo. Desde la única torre de la Rocca todavía accesible se puede disfrutar de una vista extraordinaria de las torres del centro de la ciudad y de un magnífico panorama de 360 ​​° de la Valdelsa.

El tercer fin de semana de junio de cada año, el torneo «La Giostra dei Bastoni» tiene lugar como parte del festival medieval «Ferie delle Messi».

 

Desde la Rocca di Montestaffoli, pasando por la Porta San Matteo se llega a la Chiesa di Sant’Agostino, una de las más bonitas de la toscana, ejemplo entre los más destacados de arte renacentista italiano.

La iglesia, construida en el 1280 por algunos monjes agustinos y consagrada en el 1298, contiene en su interior una gran cantidad de frescos y obras de arte de artistas como Benozzo Gozzoli, Benedetto da Maiano, Andrea della Robbia, y muchos más.

Desde la Chiesa di Sant’Agostino, pasando por Via delle Fonti se llega a la Porta delle Fonti que se abre al campo y conduce a las fuentes públicas, donde en la antigüedad se sacaba agua y se lavaba la ropa. El edificio, que data del siglo XIV, tiene diez arcos románicos apuntados que oscurecen la primitiva fuente de piedra lombarda que data del siglo IX.

 

Por Via de Santo Stefano se llega a la Iglesia de San Lorenzo in Ponte, una de las iglesias más antiguas de San Gimignano y a la Casa de Santa Fina, la casa natal de la santa patrona de la ciudad.

Justo al lado de la Casa de Santa Fina, no te puedes perder pasar por Via degli Innocenti, el mejor punto de San Gimignano dónde poder apreciar una maravillosa vista panorámica!

 

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Sobre nosotros

Mi Viaje en la Toscana es el resultado de la pasión de Meritxell, por la región de la Toscana. Pasión que inicialmente nace por Italia en general, ya que desde pequeña empezó a mostrar un interés exorbitante por la cultura italiana. Ya como Historiadora del Arte y Gestora de Turismo Cultural, decidió trasladar su residencia a Florencia, ciudad que la fascinó y que la incitó a convertirse en Guía Turística Oficial de Florencia y de la Toscana.
Apasionada del arte, la escritura y la fotografía; gracias a su amor por esta tierra, decidió emprender el proyecto de Mi Viaje en la Toscana para divulgar de manera activa y profunda, esta especial y maravillosa parte del mundo.

Un agradecimiento especial a: Federico D., Borja P., Mercè M. y Javi A.

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